
La Escuela Internacional de Cocina acogió la III edición de Pucela Chef: Los sabores que nos unen, una iniciativa que reunió a 60 jóvenes en una jornada donde la gastronomía se convirtió en el punto de encuentro entre culturas, talento joven y compromiso social.
La Escuela Internacional de Cocina, escenario de una experiencia única
El pasado 27 de septiembre, nuestras instalaciones se transformaron en un auténtico laboratorio de creatividad gastronómica para celebrar la tercera edición de Pucela Chef, un concurso impulsado por el Ayuntamiento de Valladolid que promueve la alimentación saludable, la participación juvenil y el conocimiento de otras culturas a través de la cocina.
Durante toda la jornada, 60 jóvenes de entre 14 y 35 años trabajaron en equipo para elaborar propuestas gastronómicas inspiradas en diferentes países de España e Hispanoamérica: Argentina, Colombia, México, Perú y Venezuela, demostrando que la cocina es también una herramienta para generar diálogo, aprendizaje y convivencia.
Para la Escuela Internacional de Cocina ha sido un orgullo acoger nuevamente una iniciativa que conecta con nuestros valores: formación práctica, creatividad, trabajo en equipo y pasión por la gastronomía.
Seis chefs, seis países y un reto gastronómico
Los participantes estuvieron acompañados por reconocidos profesionales de la gastronomía vallisoletana, que ejercieron como capitanes de cada equipo y guiaron a los jóvenes durante todo el proceso de creación.

En apenas una hora, los equipos tuvieron que diseñar, cocinar y presentar sus elaboraciones ante un jurado formado por profesionales de la gastronomía, la comunicación y el deporte, demostrando tanto sus conocimientos culinarios como su capacidad de organización y colaboración.
El equipo ganador fue el liderado por Álvaro San José, que conquistó al jurado con la tapa «Oh, Ferrán», una propuesta inspirada en Argentina que destacó por su creatividad, presentación y sabor.
Como parte de los premios, los integrantes del equipo vencedor recibieron un curso de la Escuela Internacional de Cocina, reforzando así el objetivo de acercar la formación gastronómica a las nuevas generaciones.
Gastronomía con impacto social
Uno de los aspectos más destacados de esta edición ha sido su marcado carácter solidario.
La iniciativa logró recaudar 3.000 euros destinados a diferentes entidades sociales de Valladolid a través de la Fundación Inocente. Esta cifra fue posible gracias a la suma de varios esfuerzos:
- La aportación realizada por los participantes a través de sus inscripciones.
- La generosa decisión de los seis chefs de donar íntegramente la compensación económica prevista por su colaboración.
- La contribución realizada por la Cámara de Comercio de Valladolid y la Escuela Internacional de Cocina para completar la cantidad final.
Esta acción demuestra que la gastronomía puede ser mucho más que una disciplina profesional o una expresión cultural: también puede convertirse